Para el estadounidense promedio, “Valley Forge” puede sonar vagamente familiar. Probablemente vengan a la mente imágenes de alguna batalla terrestre significativa al inicio de la historia estadounidense. Sin embargo, ninguna batalla se libró jamás en Valley Forge. En realidad, fue el campamento de invierno durante el tercer año de la Guerra de Independencia.
Era diciembre de 1777, y el Ejército Continental del General Washington avanzaba lentamente, exhausto, hacia una región de colinas moderadas en el este de Pensilvania, cerca de una fábrica de acero equipada con una “forja” en el valle de abajo. En ese momento de la guerra, era incierto si el experimento estadounidense sobreviviría. En Valley Forge, soldados de diferentes estados, diferentes orígenes y diferentes temperamentos terminarían aprendiendo a trabajar, entrenar y marchar juntos – transformándose y unificándose lentamente antes de la siguiente temporada de combates. Si alguna vez has visto la película Duelo de Titanes (Remember the Titans), reconocerás esa historia familiar. Para junio de 1778, se habían producido muchos cambios, y el ejército de Washington emergió como una fuerza profesional lista para cambiar el rumbo de la guerra.
Desde hace varios años, la JRCLS organiza uma fellowship para estudiantes de derecho, recién graduados y abogados emergentes en el campus Founding Forward, cerca de Valley Forge. La ubicación no es casual. Refuerza el marco fundamental para la continuidad de la libertad religiosa en Estados Unidos: la idea de que personas con creencias diferentes deben unirse para que esto funcione. Los participantes llegan de todo el mundo para aprender sobre cómo proteger y ampliar el derecho al libre ejercicio de la religión, no solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.
Aprendiendo a Argumentar Ambos Lados de un Asunto
El martes por la tarde, después de una mañana de instrucción intensiva sobre las Cláusulas de Libre Ejercicio y de Establecimiento – su historia, doctrina y casos clave -, nos dividimos en grupos para simulacros de argumentación oral. El caso hipotético: una ley estatal que exige la exhibición de los Diez Mandamientos en las aulas de las escuelas públicas, impugnada por un grupo interreligioso de padres tanto por motivos de la Cláusula de Libre Ejercicio como de la Cláusula de Establecimiento. Cada grupo fue asignado para defender ambos lados.
La discusión fue apasionada, pero respetuosa. Los participantes demostraron disposición para enfrentar las cuestiones constitucionales y resistir la comodidad de argumentar desde creencias personales – algo que tanto la defensa de la libertad religiosa como el buen ejercicio del derecho exigen. En el proceso, aprendieron a razonar a partir de jurisprudencia, leyes estatutarias y derecho constitucional. Lo que lo hizo aún más notable fue que muchos participantes llegaron con poca o ninguna experiencia jurídica, pero aun así lograron pensar con rapidez y debatir con confianza y profundidad.
La Jurisprudencia de la Corte Suprema sobre Libertad Religiosa y la Construcción de Puentes
Otro punto destacado fue una revisión de la jurisprudencia de la Corte Suprema, seguida de un panel de discusión. Recorrimos la trayectoria de la jurisprudencia sobre libertad religiosa, con especial énfasis en la Corte Roberts. Quedó claro que los casos han crecido en número, sofisticación y receptividad judicial en los últimos años. Parece evidente que vivimos un momento de relevancia jurídica inusual para la libertad religiosa, moldeado en gran medida por una Corte Suprema cuyos miembros aportan una convicción religiosa sincera a su trabajo. Aunque los casos resueltos por la Corte Suprema han sido fundamentales para la libertad religiosa, el aumento en el número de casos también parece demostrar que esta libertad se pone a prueba cada vez más a nivel estatal y municipal.
El panel de discusión que siguió se centró en la intersección entre los derechos LGBT+ y la libertad religiosa – un tema que, para muchos, despierta emociones intensas. La conversación repasó los orígenes de la Respect for Marriage Act (Ley de Respeto al Matrimonio), que surgió, en parte, como respuesta al fin de Roe v. Wade. La conversación fue esclarecedora. Se cuestionó la idea de que los intereses en juego forman un enfrentamiento de suma cero – que toda ganancia para un lado representa una pérdida para el otro -. La discusión fue más allá del ya conocido elogio a las virtudes de una sociedad pluralista; en cambio, nuestros pensamientos se dirigieron hacia la necesidad fundamental de respeto mutuo entre creencias y culturas divergentes, frente a represalias pecuniarias estatales o federales que amenazan a organizaciones religiosas que buscan exenciones religiosas. Legislaciones como los proyectos estatales Fairness for All (Justicia para Todos), la ley federal Respect for Marriage Act (Ley de Respeto al Matrimonio), y otras iniciativas similares demuestran que las comunidades de fe y las personas LGBT+ pueden – y deben – evitar tácticas del tipo “rey de la colina”, que recuerdan a los males de los cuales surgió la cláusula antiestablecimiento, y que los Padres Fundadores se resistían a propagar en su nación aún en formación.
Datos Estadísticos sobre los Efectos Positivos de la Expresión Religiosa en el Lugar de Trabajo
Los participantes tuvieron acceso a datos sobre los efectos positivos netos de la expresión religiosa en el florecimiento humano dentro del entorno laboral. Fue un recordatorio de que la defensa de la libertad religiosa no se limita a la protección de lo que hacemos en nuestros días de descanso o dentro de las paredes de nuestro hogar. También puede extenderse a espacios tradicionalmente considerados fuera de los límites, como el lugar de trabajo. Los datos confirman lo que la mayoría de las personas religiosas ya sabe: que vivir en armonía con los principios de la propia fe, y poder hablar abiertamente sobre lo que se cree, tiene un efecto positivo sobre el individuo y su desempeño profesional. Lo que no esperábamos es que las grandes empresas estadounidenses están comenzando a percibir este fenómeno, y muchas se están destacando en sus respectivos sectores al desafiar esa sabiduría tradicional. Parece que, cuando puedes ser tu versión auténtica y religiosa en el trabajo, sin temor a represalias, la productividad y el desempeño aumentan – y los resultados financieros también -.
Planes de Acción
El jueves, los participantes presentaron los primeros esbozos de sus planes para promover la libertad religiosa en sus respectivas esferas de influencia. Los planes se basaron en las experiencias vividas durante los tres días anteriores en Valley Forge. Discutimos esos planes y ofrecimos sugerencias. Durante toda la semana, se nos animó a involucrarnos activamente en nuestras legislaturas locales, alzando la voz sobre cuestiones que muchas veces pasan desapercibidas – como la coerción de profesionales de la salud obligados a realizar procedimientos que violan sus convicciones morales, la protección de las prácticas religiosas indígenas, o la erosión silenciosa de la libertad religiosa en los campus universitarios -. El mensaje fue consistente: una voz creíble y bien informada, en el momento adecuado y en el lugar adecuado, puede ayudar a construir un país verdaderamente acogedor para la fe, y al hacerlo, servir de modelo para el mundo.
A continuación, algunas declaraciones de los participantes tras presentar sus planes de acción y reflexionar sobre la fellowship:
Elijah, de Alabama. “Creo que mi parte favorita de la fellowship hasta ahora es la gente. Estoy convencido de que las personas más interesantes del mundo están aquí en Filadelfia esta semana. Son personas de todo tipo de orígenes, con muchos logros, y eso hace que sea una experiencia intelectualmente fascinante. No siempre estamos de acuerdo en cuanto a la religión o a cómo proteger la libertad religiosa, pero está claro que todos aquí tienen algo que aportar, y todos me han enseñado algo.”
Annarose, de Tanzania. “Soy jueza de un tribunal de distrito en mi país, en Tanzania. En África no se habla mucho de libertad religiosa, así que, siendo yo la primera estudiante en ingresar a BYU Law School a través del programa de LLM para estudiantes internacionales, y la primera estudiante de Tanzania en participar en esta fellowship, sé que puedo generar un gran impacto en el este de África, en Tanzania y en todo el mundo, porque llevaré las lecciones que he aprendido aquí a mis colegas en mi país. Creo que, en este mundo, tenemos que tratarnos con igualdad, sin importar nuestra religión o creencias. Necesitamos respetarnos unos a otros, porque yo, tú, y todos nosotros, somos hijos de Dios.”
Peter, de Utah. “Aunque ya entendía la importancia – o había empezado a entender la importancia – de la libertad religiosa antes de la fellowsip, no tenía una comprensión técnica de los temas en juego. Así que, salir de aquí con la capacidad de mirar un asunto, o algo que creo que podría ser un problema, y entender por qué, además de lo que puedo hacer para ayudar a resolverlo o proteger a quienes puedan estar involucrados, creo que es algo enorme. Estoy muy emocionado de ver cómo esto cambiará mi capacidad de impactar a otros y de seguir adelante con mi propia vida y mis creencias personales, con vigor y entusiasmo por compartir.”
Cerrando la Fellowship
Durante nuestra visita guiada a Valley Forge, nos presentaron al Barón Friedrich Von Steuben, un oficial miliar prusiano que sirvió como Inspector General del Ejército de Washington. Sus contribuciones al Ejército Continental no pueden subestimarse. El genio de Von Steuben consistió en tomar a soldados de trece estados diferentes – hombres sin ninguna tradición compartida de disciplina militar – y darles un lenguaje común de instrucción, orden y profesionalismo. Contemplamos los campos donde los regimientos entrenaban semana tras semana, construyendo los hábitos que eventualmente les permitirían enfrentarse a los británicos como iguales. Entre sus cualidades estaba su enfoque práctico de enseñar a los soldados cómo luchar de manera efectiva, en lugar de simplemente dar órdenes.
De manera similar, la Fellowship de Libertad Religiosa de la JRCLS ofrece mentores a los participantes para ayudarlos a alcanzar sus metas y promover esta causa. Los participantes salen con herramientas, una red de contactos y una misión. El trabajo es bueno, la causa es justa, y el futuro es prometedor, siempre que seamos dedicados y disciplinados en nuestros esfuerzos y nunca demos estas libertades por sentadas.