DESTACADO DE SERVICIO: Capítulo Barranquilla, Colombia

Para el Capítulo Barranquilla, Colombia, de la J. Reuben Clark Law Society, el servicio es una cultura creciente que consiste en utilizar la formación jurídica, las relaciones profesionales y el tiempo personal para bendecir a los vecinos de toda la región. Durante 2025 y 2026, los miembros del capítulo respondieron a las necesidades de su comunidad mediante clínicas de acceso a servicios jurídicos, apoyo a emprendedores locales, iniciativas de salud y momentos significativos de compañía y atención a personas mayores. 

“Siguiendo el ejemplo del servicio de Jesucristo, el Capítulo Barranquilla ha ofrecido ayuda amorosa y desinteresada a quienes más lo necesitan”, afirma Patricia Díaz, Presidenta del Área Noroeste de Sudamérica. Al poner los conocimientos jurídicos al alcance de las personas, el capítulo “refleja la compasión del Salvador, ayudando [a las personas] a encontrar justicia y esperanza en sus vidas”.

Ampliando el Acceso a la Asistencia Jurídica

El 18 de octubre y el 1 de noviembre de 2025, los miembros del capítulo realizaron clínicas jurídicas gratuitas en Usiacurí y Piojó, en el departamento del Atlántico. Los participantes recibieron información práctica en un ambiente acogedor y respetuoso, diseñado para acercar los servicios jurídicos a personas con acceso limitado a este tipo de asistencia. Igualmente importante, estos eventos fortalecieron la confianza entre los miembros de la comunidad y las instituciones que les prestan servicios. 

A principios de 2025, los miembros del capítulo también ayudaron a una asociación de comerciantes mujeres a redactar sus estatutos y explicaron cómo registrar la nueva organización ante la Cámara de Comercio de la ciudad. Esta asistencia tuvo como objetivo ayudar a las emprendedoras a construir organizaciones sólidas y duraderas y a participar con confianza en la economía local. 

Respondiendo Cuando la Comunidad Necesita Ayuda

En coordinación con la Clínica Portoazul, los miembros del capítulo organizaron una campaña de donación de sangre en respuesta a una situación de escasez. Cuando los bancos de sangre locales informaron que la necesidad de donaciones había aumentado en un 40%, los miembros de la JRCLS respondieron donando sangre para personas de su comunidad. Su esfuerzo fue una respuesta que contribuyó a preservar vidas ante una necesidad local urgente. 

Una Visita que Marcó la Diferencia

Más recientemente, el 23 de mayo de 2026, el capítulo visitó un hogar para personas mayores en Barranquilla y participó en conversaciones y actividades grupales con 38 residentes. El propósito de los miembro del capítulo era sencillo: llevar alegría, compañía y un sentimiento de cuidado a los residentes que enfrentan desafíos de salud y, en algunos casos, soledad o separación de sus familias. 

Durante toda la visita, los voluntarios trataron a cada residente con respeto, empatía y atención individualizada. Como resultado, las personas mayores pudieron participar en las actividades a su propio ritmo. Al final de la visita, los residentes respondieron con abrazos y muestras visibles de gratitud. Para los miembros del capítulo, esos momentos fueron un poderoso recordatorio de que pequeños actos de servicio pueden ayudar a que una persona se sienta vista, amada y reconocida. 

El Presidente del Capítulo, José de la Rosa, comentó: “Cuando dedicamos solo dos o tres horas a apoyar a las personas en sus necesidades, problemas y desafíos, podemos cambiar vidas. Eso trae una inmensa alegría a nuestros corazones y nos motiva a seguir contribuyendo a una ciudad y un departamento mejores”.

Un Capítulo Unido por el Servicio

La visita al hogar para personas mayores también profundizó la comprensión del capítulo sobre las necesidades de las personas mayores de su comunidad. Doce abogados que participan regularmente en estos proyectos de servicio son relativamente jóvenes – muchos tienen menos de 30 años – y provienen de diversos orígenes religiosos. “A través del trabajo voluntario, los jóvenes encuentran maneras de demostrar la bondad que el Salvador nos invita a tener hacia nuestros semejantes”, explica de la Rosa. 

Como miembros del Capítulo Barranquilla, Colombia, los participantes reconocen que sus habilidades profesionales pueden utilizarse no solo en el trabajo, sino también para fortalecer a las personas y las comunidades. Ya sea ayudando a una familia a comprender un asunto jurídico, apoyando a una nueva asociación, donando sangre o simplemente acompañando a una persona mayor, los miembros del capítulo han recibido la misma lección perdurable: están construyendo una ciudad y un departamento más fuertes, un acto de bondad a la vez.